Creemos en nosotros mismos. Elegimos nuestro propio camino

Creemos en nosotros mismos
Creemos en nosotros mismos

Creer en uno mismo es la clave de la evolución del ser humano. El potencial humano es una fuente inagotable de sabiduría.

Dentro de cada persona está lo peor y lo mejor. La idea es tomar conciencia de ello para dar lo mejor de uno mismo y recibir lo mejor de los demás.

Es muy importante preguntarse: ¿quien soy? ¿qué soy? ¿hacia dónde voy, qué camino me corresponde? ¿qué es lo que más me gusta hacer? ¿cuál es mi pasión? Se trata de ir descubriendo lo más íntimo y profundo, o sea los valores, emociones, sensaciones y las capacidades. Cada ser humano es diferente a los demás.

Mirarse uno mismo en lugar de compararse con los demás, conocer las fortalezas y debilidades, respetarse, aceptarse y quererse. Si nos ocupamos de descubrir qué somos y cómo somos, estaremos fortaleciendo la confianza en nosotros mismos y desarrollando nuestro potencial.

¿Qué pasa cuando tenemos dudas sobre nosotros mismos? En muchas ocasiones la duda nos lleva a preguntar a otros sobre aquello que nos estamos planteando hacer y si la confianza en nosotros es limitada, puede ser muy perjudicial escuchar críticas o juicios de valor sobre lo que nos proponemos hacer y muchas veces para no arriesgarnos hacemos caso de lo externo (familiares, amigos, pareja, etc).

Al hacer caso a otros se puede originar un conflicto y malestar interno, produciéndose un bloqueo emocional sin entender muy bien qué es exactamente lo que nos pasa y la consecuencia de esta conducta es aumentar nuestra pérdida de autoestima y alejarnos de nuestro desarrollo.

Algunos obstáculos: la prisa; a veces queremos lograrlo ya, desde este estado no podemos ver con claridad, y actuaremos desde el impulso y a veces el resultado puede ser de cansancio, de agotamiento. Otro obstáculo es el uso de la mente racional: las creencias tienen mucho poder, son como una profecía auto-incumplida, si creo que puedo podré, si creo que no puedo, no podré.

El miedo suele ocuparse de nos quedemos en una zona conocida, en una zona controlada por nosotros y salir de esa zona, no va a ser posible ya que el miedo se refuerza con pensamientos como: Mejor no hago ningún cambio o movimiento no vaya a ser que la cosa empeore.

Haz lo que esté en tus manos hacer, y una vez hecho mira si esa acción te acerca o te aleja de lo verdaderamente importante para ti. No te olvides de hacer un alto en el camino de vez en cuando. A veces nos perdemos, nos confundimos, nos desviamos de nuestro propio camino. ¿Cómo reconocer si se está en el camino o no? Si la sensación es agradable, plena, seguramente sí se está en el camino, si la sensación, si lo que notas es desagradable, frena, párate. Empieza de nuevo paso a paso:

1º Visualízate a ti mism@ haciendo algo nuevo.
2º Escucha tus emociones, tus sensaciones.
3º Si cuando escuchas tus emociones y sensaciones te sientes bien contigo mismo.
4º Pasa a la acción, vive la experiencia.
Si al escuchar las emociones o sensaciones no te encuentras bien contigo mismo, párate, e intenta encontrar otra idea o visión, o sea, vuelve al principio, al paso 1.
5º Una vez has vivido la experiencia, retírate, y analiza los resultados, valora el sentido de utilidad para ti mismo y para las personas más cercanas y que son importantes para ti.
6º Celebra el logro.
7º Vuelve al paso 1º.

La confianza en uno mismo se va fortaleciendo a través de la experiencia.

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